Los días siguientes jamas pasaron o al menos no para mi, llevo quizás un mes aquí no lo se y no me importa en lo mas absoluto, queme el calendario el otro día cuando me di cuenta de que lo mas probable era que no volviera a ver a Laura. De que me servían los días, o las horas o los segundos si no iba a volver a sentir el hedor de su sudor sobre mi. La vida era solo la repeticion de lo anterior, un ciclo inquebrantable de deberes y costumbres, por mas esfuerzo que se pusiera jamas se lograba cruzar ni siquiera un centímetro la linea que delimitaba lo que se hace y lo que se quiere.
Ahora intento visualizar el rostro de Laura, su figura tierna y redondeada su regazo abrigador pero cada día me es mas difícil hacerlo. Es como intentar ver a alguien cuando la lluvia cae, distingues sus formas pero cuesta mirar. Ahora casi puedo recordar la forma de sus labios lo he intentado por mucho tiempo, al principio no recordaba su color, pero me he esforsado y lo he conseguido, luego me dedicque a la forma, resulto una tarea mas ardua casi abrumadora, sude mucho por lograrlo pero hoy lo he conseguido.
Debo dejar de pensar pero esa maldita ocupa mi mente todo el tiempo, siento hambre.
La cocina esta oscura y fria, el moho cubre parte del techo y la pared donde se encuentra el lavado, el refrigerador esta casi vacio, ¿Cuanto tiempo esperaba vivir sin salir de aqui? algun dia la comida se acabaria y tendria que salir, pero no hoy y no mañana.
Subo sobre una silla coja hasta un mueble bastante elevado, lo que busco me quitara el hambre. Bingo sabia que estaba alli, la botella esta sucia de polvo pero eso no importa servira igual.
Paso la botella por sobre mi pantalon para quitar un poco la suciedad del borde, la abro y bebo un sorbo largo de ginebra, sabe amargo seguramente ya esta caducado. Mi estomago empieza a sentir el caluroso abrazo, y una sensacion de relajacion inducida se apodera de mi.
Ahora pienso mas claro, siento culpa, culapa por haber perdido el numero de Laura culpa por haber corrido por la lluvia sin recordar siquiera que la llevaba grabada en la piel ahora recuerdo los numeros pero me faltan, estan incompletos y no se que hacer no hay forma de recuperarlos:
89-7-3-
89-7-3-
89-7-3-
89-7-3-
89-7-3-
89-7-3-
89-7-3-
Me descubro escribiendo los numeros en las paredes en las puertas, en cuadernos, en mi intento volver a escribirlos sobre mi piel con la esperanza de que el resto aparesca con ellos. No sucede nada, escucho a mis estupidos vecinos gritando otra vez. La mujer grita insultos mientras la bestia que la posee le lanza escupitajos y le golpea las nalgas. Podríamos ser Laura y yo quienes gritaramos ahora, pero eso nunca sucedera nunca porque fui un puto imbécil y ya no hay vuelta atrás. Laura gritara con otro hombre y yo sesatare todos los nudos que planee para atraparla, ya no tengo opción.
Suena la puerta, alguien toca,no deseo hablar con nadie, son insistentes, rayos ese sonido acrecienta mi dolor de cabeza.
Quien es- Pregunto.
Abra Señor Roberto- me responde una voz un poco aguda para provenir de un hombre.
El hombre al otro lado de la puerta es bajo y rechoncho, tine unas gafas horribles y las venas marcadas en unas manos increíblemente pequeñas.
Señor Santibañez vengo de parte de la Editorial Infantil Lettera, quiero el libro que usted debía escribir hace ya tres meses - Dice.
Yo no tengo ninguno de esos- Le respondo.
Vendré por el mañana dice y luego se marcha lentamente bajando las escaleras.
Disculpen la ortografia luego la arreglo.... :D
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