El sol no toco mi rostro pero entro en mi,
me cegó y oculto mis ojos bajo la tierra húmeda,
niños cantaban
atraían a la infinita oscuridad
rojo el cielo y verde los labios
se palpaban fríos en un beso tierno
Me hundí y la sangre clamo por perdón
pero no había alternativa
mas que esperar.
Viento me atravesó como a un espectro perdido
y el valle de rosas dejo de dar su olor
cuando abrí los ojos solo quedaba en el
la pudrición de los tallos y pájaros muertos.
Caminar no sirve, tampoco callar a los infantes
no queda mas que esperar bajo la eternidad
mientras los sapos se comen nuestros pies
y la madre corta las manos.
El tiempo ya no se cuenta
y las distancias desaparecen
el pensamiento se vuelca
hacia tus ojos
pero no encuentro los míos
pupilas de cristal intocables
en ellas encuentro el cielo
solo en ellas veo las estrellas
se las llevaron los gitanos
y no encuentro monedas en mis bolsillo
no las puedo comprar.
Caminar en el sinsentido
manos moradas buscan tu piel
son hiel sobre las mías
claman por venganza.
País de azul me oculta
en la hierba triste llora
la infancia perdida
y ósculos contrayéndose.
Busque para perderme,
me perdí para encontrarte
y no estas sino en mi
porque no fuiste sino en mi
inútil la instancia
enormidad de lo pequeño
aparece muerte enferma
y acalla a los niños que claman por luz.
Ardor en la piel
y paños flotantes
y sabanas sudabas
y labios secos
y calor insondable
niños no lloren ni canten
de que sirve el día sin ella
los ojos que florecen en
la tierra empapada se abre
y de que sirve el canto de los pájaros muertos.
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